¡Bienvenidas y bienvenidos, bloggeras y bloggeros!
“Blogging es fundamentalmente una forma de publicación por vanidad: Puede que uno pueda disfrazarlo con términos elegantes, por ejemplo, llamarlo “cambio de paradigma” o “tecnología problematizadora”, sin embargo la verdad es que los blogs consisten en basura adolescente sin sentido. Adoptar el estilo de vida blogger es el equivalente literario de colocarle adornos brillantes al manillar de la bicicleta. [...] En el mundo del blogging “0 Comentarios” es una inequívoca estadística cuyo significado es que absolutamente a nadie le importa. La terrible verdad acerca de los blogs es que hay mucha más gente escribiéndolos que leyéndolos”.
Para las personas interesadas, este es el texto original: “Blogging is fundamentally a form of vanity publishing: You can dress it up in fancy terms, for example call it “paradigm shifting” or a “disruptive techology”, however the truth is that blogs consist of sensless teenage waffle. Adopting the blogger lifestyle is the literary equivalent of attaching tinsely-sprinkles to the handlebars of your bicycle. [...] In the world of blogging “0 Comments” is an unambiguous statistic that means absolutely nobody cares. The awful truth about blogging is that there are far more people who write blogs than actually read blogs.”
Estas provocativas frases fueron escritas por un veterano bloggero en mayo de 2005 (Stodge.org - The personal memoirs of Randi Mooney). Bueno, en la temporalidad del blog, tres años hacen veterano a cualquiera, pero las objeciones de Mooney siguen resonando en mi cabeza, sin importar cuánto respeto y cariño tenga por los blogs.
¿Estamos contribuyendo a crear una cultura fragmentada, aislacionista e individualista, de cero comentarios?
¿Estamos sobreestimando aspectos positivos de la cibercultura, como la participación, la colectividad, las comunidades virtuales y el valor de la presencia de aficionados (no profesionales) en los nuevos medios?
Bueno. He aquí un abrebocas. Nos vemos en el foro.